Por Felix Roque Rivero
Hoy 19 de abril, a 216 años del anuncio de la Independencia de Venezuela, dio inicio una jornada llamada “Peregrinación por el cese de las sanciones, contra el bloqueo, por la vida y por La Paz en Venezuela”. Mientras miles de venezolanos marchaban por las calles, un tal Carlos Baute, de manera altanera y en franca violación de los derechos de la mujer venezolana, ufanado por los simpatizantes de Franco gritaba en una plaza de Madrid “Fuera la Mona”.
Recién juramentada como presidenta (E), Delcy pronunció una frase que ha pasado desapercibida para muchos, en particular para los que se rasgan las vestiduras llamándola traidora. “Venezuela se enfrenta a una nueva realidad política”. Luego de lo ocurrido el 3 de enero cuando fuerzas imperiales secuestraron al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, dio inicio un proceso que apenas comienza. Delcy ha asumido una tarea ciclopea contra un poderoso enemigo. Se trataba de iniciar un proceso de negociación con los secuestrador es. Cuando se negocia con el secuestrador, se debe tener presente una premisa: Mantener viva a la víctima. En este caso, esa víctima es la Revolución Bolivariana. Mantener la gobernabilidad, era mantener viva la esperanza y Delcy lo tuvo bien claro.
Las reformas a varias leyes, como la de Hidrocarburos y la de Minas significaron tragos amargos y también, porque no reconocerlo, victorias tempranas para el secuestrador. La gran victoria imperial, luego del zarpazo del 3 de enero fue el apoderarse del control de las ganancias como consecuencia de las ventas del petróleo venezolano. Empezaron a gobernar nuestra principal industria sobre la base de Licencias redactadas y aprobadas por La OFAC. Muchos ministros afectos a Maduro han sido sustituidos y eso, que puede verse como normal, es parte del discurso de los que llaman a Delcy traidora y, a quienes expresan una opinión diferente, jalabolalas.
A todo esto y más, Delcy Eloína les ha respondido con otra afirmación valiente: “Estoy negociando con los verdugos de mi padre, Jorge Antonio Rodríguez”.
A un costo alto, muy alto, implementando una política de ganar tiempo cediendo espacios, viéndolo desde una táctica muy compleja, la presidenta (E) no se ha escondido en los pasillos de Miraflores. Ha salido a dar la cara, pese a todo y contra todo. Sabe que se enfrenta a una realidad difícil que trasciende los límites de la patria y que es parte del juego geopolítico internacional. Esto parecen desconocerlos los que la llaman traidora.
Con esa política de pies descalzos y de cálculos milimétricos, comienzan a verse algunos resultados, tal vez no exitosos totalmente: Las relaciones internacionales con USA han tomado un nuevo giro. La recuperación de $5 mil millones represados y detenidos en el FMI, sin que eso implique nuevo endeudamiento. La gira por la isla de Grenada y los acuerdos suscritos con ese hermano país tiene que verse como el inicio de la salida del laberinto y del enclaustramiento internacional, una de las consecuencias del 3 de enero.
“La independencia es lo único que hemos logrado, aún a costa de todo lo demás” dijo Bolívar poco antes de dejarnos en Santa Marta. La gobernabilidad ha logrado mantenerla Delcy a sabiendas que ha tenido que ceder en asuntos que durante 26 años parecían a las pirámides egipcias. Cerremos la mirada por un miserable instante y pensemos en un gobierno títere impuesto desde Washington. La ola de privatizaciones de empresas públicas, de nuevo la presencia militar de USA como en el pasado. Los despidos en la Administración Pública. La entrega final de Esequibo. Esto y mucho más y, parece que esto no es advertido por los que de sopetón llaman a Delcy traidora y a quienes no pensamos como ellos, de jalamecates.
Hoy cientos de miles de hombres y mujeres volvieron a tomar las calles. La propia Delcy marchó por las avenidas de Maracaibo acompañada de gente humilde, muchos sin estudios académicos pero movidos por la esperanza de un retorno que corrigiendo errores, torne sostenible a la Revolución Bolivariana.
Delcy se enfrenta a los verdugos de su padre, el Maestro de Carora Jorge Rodríguez, ya lo dijo con aplomo ante el país.
El escenario geopolítico de la Guerra de hoy es bien distinto al de hace unos 20 años. La asimetría imperial en materia militar es innegable. Ente el deben buscarse y aplicarse y combinarse formas de lucha distintas e inéditas.Que hay que luchar, si pero de manera responsable. Cuando Bolívar condujo la migración a Oriente huyendo del salvaje y criminal José Tomás Boves, no lo hizo por que fuera cobarde. Lo hizo para salvar cientos de vidas de patriotas y también de opositores a sus ideas y para reorganizar el ejército. Así lo hizo y siete años después, en Carabobo, nos hizo libres. La lucha que le ha tocado dirigir a Delcy, si algo demanda es LA UNIDAD de todos para preservar este territorio sagrado llamado Venezuela.
Félix Roque Rivero
Táchira, 19 de abril de 2026.