«¡Hay que ver mayor gesto de amor!» Presidente Nicolás Maduro sobre la canonización del Dr. José Gregorio Hernández, el Médico de los Pobres
Caracas, 20 de octubre de 2025 — En un acontecimiento histórico para la espiritualidad latinoamericana, el Papa León XIV presidió este domingo la ceremonia de canonización del Dr. José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles en la Plaza de San Pedro del Vaticano. La proclamación de santidad de estas dos figuras profundamente queridas por el pueblo venezolano representa no solo un reconocimiento eclesiástico, sino también un acto de justicia espiritual que consagra la fe, la entrega y el amor al prójimo como pilares de la identidad venezolana.
Han sido dos vidas consagradas al servicio. José Gregorio Hernández, nacido en Isnotú en 1864, fue médico, científico, humanista y ferviente católico. Su dedicación a los más necesitados le valió el título de “Médico de los Pobres”, y su legado ha trascendido generaciones como símbolo de compasión y esperanza. El milagro que abrió las puertas a su canonización fue la curación inexplicable de la niña Yaxury Solórzano en 2017, tras recibir un disparo en la cabeza. La recuperación total, sin secuelas, fue atribuida por su familia a la intercesión del doctor Hernández.
Por su parte, la Madre Carmen Rendiles, nacida en Caracas en 1903, fundó la congregación Siervas de Jesús y dedicó su vida a la formación espiritual, la educación y el servicio humilde. El milagro aprobado por el Vaticano que permitió su canonización fue la curación inexplicable de una joven caraqueña que padecía meningitis y encefalitis en 2018, tras invocar su intercesión.
La decisión de canonizar a ambos santos fue formalizada por el Papa León XIV, sucesor del Papa Francisco, quien impulsó las causas de santidad durante su pontificado. En su homilía, el Papa León XIV destacó que “la santidad florece en los corazones humildes y en los pueblos que no renuncian a la esperanza”, y elogió la vida de Hernández y Rendiles como ejemplos luminosos de fe encarnada en el servicio.
La canonización fue autorizada tras años de investigación por el Dicasterio para las Causas de los Santos, y representa un hito para la Iglesia en América Latina. El proceso fue acompañado por una movilización popular sostenida, que mantuvo viva la devoción y la oración en todo el país.
Por su parte, el presidente Nicolás Maduro, desde la Casa Museo de José Gregorio Hernández en La Pastora, Caracas, participó en la vigilia nacional por la canonización. En nombre del Gobierno Bolivariano, expresó su “profundo agradecimiento” por este acto de reconocimiento espiritual. En una carta enviada previamente al Papa Francisco durante el proceso de beatificación, Maduro destacó que “la canonización de José Gregorio y de la Madre Carmen es un regalo para el alma del pueblo venezolano, que ha mantenido viva su devoción en medio de las dificultades”.
El mandatario subrayó que ambos santos representan “la Venezuela buena, solidaria, creyente y pacífica”, y reiteró el compromiso del país con la paz, la justicia social y la espiritualidad popular.
Una nutrida delegación de venezolanas y venezolanos viajó a Roma para participar en la ceremonia. Entre ellos se encuentran representantes de la Iglesia, movimientos sociales, médicos, religiosas, artistas y ciudadanos devotos. La presencia de esta delegación refleja la dimensión colectiva de la canonización, que no solo honra a dos individuos, sino que consagra la fe de un pueblo entero.
En las calles de Caracas, Mérida, Barquisimeto y otras ciudades, se realizaron vigilias, misas y procesiones en honor a los nuevos santos. En la Plaza La Candelaria, donde reposan los restos de José Gregorio, miles se congregaron para celebrar con cantos, flores y oraciones.
Venezuela, tierra de paz y espiritualidad
La canonización ocurre en un momento en que Venezuela reafirma su vocación de paz. A pesar de los desafíos, el pueblo venezolano ha mantenido viva su esperanza, su fe y su capacidad de organización comunitaria. La santidad de José Gregorio Hernández y Carmen Rendiles es también un mensaje al mundo: Venezuela es tierra de espiritualidad, de resistencia amorosa y de profunda dignidad.
Este 19 de octubre de 2025 quedará marcado como un día de júbilo nacional y espiritual. La Iglesia, el Estado y el pueblo se unen en una celebración que trasciende fronteras, consagra la fe popular y proyecta al mundo el testimonio de dos vidas que, desde la humildad, alcanzaron la eternidad.
Prensa Intersaber.-



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